Implantes anatómicos e implantes redondos ¿Qué debes esperar?

Seguridad y control en todas nuestras intervenciones

Los implantes mamarios han sufrido grandes cambios desde su creación en 1960. Las prótesis mamarias actuales son implantes de quinta generación, y son el resultado de un gran número de modificaciones que han ido mejorando sus características y calidad:

  • Material de relleno. Actualmente se emplean geles de silicona de alta cohesividad, para que en caso de rotura no se produzca ningún tipo de migración o fuga fuera de la propia cápsula del implante. Además, permiten un mayor control sobre la forma definitiva del pecho.
  • Superficie de las prótesis. En el pasado sólo había disponibles los implantes de superficie lisa, mientras que en la actualidad se poseen varios grados de texturización y la opción de los implantes con cobertura de poliuretano.
  • Diversidad de formas. El aumento de la cohesividad del gel no sólo ha permitido aumentar la seguridad de las prótesis, sino que ha permitido el desarrollo de implantes con distintas formas: redondos y anatómicos con un amplio abanico de proyecciones y alturas.

La gran diversidad de implantes, hace que muchas veces las pacientes no tengan claro qué es lo que aporta cada tipo de prótesis, cuáles son sus características y que tipo de implante se adapta mejor a su caso. Vamos a intentar poner en claro algunos de los mitos y verdades que “se dicen” sobre las prótesis de mama.

  1. “Da igual que el implante sea redondo o anatómico, lo que importa es el volumen”

    Es verdad que el volumen es un factor importante a tener en cuenta, pero no puede ser el único criterio de elección. Nuestra filosofía a la hora de elegir el implante es que hay que “llenar” completamente el pecho para que éste se vea rejuvenecido, pero hay que huir de las prótesis excesivamente grandes, que a la larga pueden acabar produciendo problemas. Tu prótesis de mama se ha de ajustar a tus dimensiones corporales, de ahí la importancia de las medidas que se toman en consulta. Por otra parte, cuanto más delgada está una paciente y menos grasa tiene bajo la piel, más va a influir la forma del implante elegido en el resultado final del pecho. El empleo de geles altamente cohesivos y prótesis de proyección alta y muy alta, hacen que la forma del implante sea determinante en el resultado final… en otras palabras, las prótesis redondas producen casi siempre un pecho más “redondo” que los implantes anatómicos o en “gota”, que producen un efecto más natural.

  2. “Los implantes redondos y los anatómicos son intercambiables”

    Hay que tener en cuenta que con los implantes redondos el ancho es el mismo que el alto (al ser la base redonda), y por tanto permiten un peor ajuste de la forma final en pacientes con un pecho de implantación más baja o más alta de lo habitual. En patologías como la mama tuberosa, el uso de un implante redondo puede llevar a deformidades en el contorno mamario o al temido efecto en “doble burbuja”. Por tanto, no son intercambiables. No se pueden poner implantes redondos en todos los casos, ya que hay pacientes que se pueden beneficiar enormemente del uso de implantes anatómicos.

  3. “Un implante anatómico no me va a rellenar el polo superior del pecho, el escote”.“Un implante anatómico le va a dar un aspecto “descolgado” o “caído” a mi pecho.

    Generalmente, sobretodo en pacientes muy delgadas con muy poco pecho, un implante redondo va a producir una mayor plenitud del polo superior que un implante anatómico, generando una curva convexa en la zona superior del pecho. Sin embargo, también pueden generar un polo superior exageradamente relleno produciendo un efecto “artificial” o de “pecho operado”. Todo depende del efecto que quieras lograr con tu intervención. El implante anatómico va a producir un efecto más “lineal” en la zona superior del pecho, un efecto más natural, quedando el polo superior igualmente relleno pero con un resultado menos “exuberante”. Además, la forma de un implante anatómico puede producir un efecto de “pseudo-lifting” en un pecho algo caído o ptósico. Por tanto, ambos implantes rellenan el polo superior, pero es importante entender las diferencias sobre el “cómo” lo hacen.

  4. “Los implantes anatómicos se rotan”.

    Es cierto que una de las complicaciones de los implantes anatómicos es que se roten (que la parte inferior más proyectada acabe en la zona superior del pecho), pero los últimos estudios multicéntricos han demostrado que la tasa de rotación es inferior al 2,5%. El riesgo se minimiza aún más si se cumplen las medidas postoperatorias y el reposo de forma estricta, se tiene una excelente técnica quirúrgica, se controla bien el sangrado intraoperatorio y se realiza un abordaje por surco submamario. En resumen, asumiendo una depurada técnica quirúrgica como la del Dr. Bonastre, si sigues las indicaciones postoperatorias y no surge ninguna complicación adicional, no deberías tener ningún problema.

  5. “Los implantes anatómicos se ven muy artificiales cuando una se tumba boca arriba”

    El gel de alta cohesividad que llevan los implantes anatómicos los hace algo más “firmes” al tacto que los implantes redondos, pero sólo cuando los tocamos directamente fuera del cuerpo. Una vez implantados, el tacto del pecho es igual de suave con implantes redondos que con anatómicos. De hecho, el factor más importante para que un pecho se note “más duro” de lo habitual es la cápsula que rodea al implante, y no la cohesividad del gel de la prótesis. Es decir, puedes estar tranquila que tanto si llevas implantes redondos como anatómicos, ambos se van a ver igual al tumbarse. Obviamente son más firmes que un pecho sin implantes, pero con un tacto igual de suave.

  6. “Un implante redondo le va a dar un aspecto “artificial” a mi pecho.

    Es verdad que un implante redondo le va a dar más relleno al polo superior del pecho, creando un efecto mucho más “redondo” que un implante anatómico. Sin embargo, eso no significa que su aspecto vaya a ser artificial. En pacientes que tengan un pecho con una forma muy “anatómica”, un implante redondo es una excelente opción, realzando todo el pecho y sin perder esa forma natural. Igualmente, el colocar el implante submuscular es otra manera de hacer más suave la transición del polo superior. Como siempre, mientras que el implante sea proporcional a tu cuerpo y de unas dimensiones acordes a tus medidas, no tiene por qué haber ningún problema ni que se produzca un resultado “artificial”.

Tras aclarar todas estas “verdades y mentiras”, hay que tener claro que la selección de la forma y tamaño del implante es una de las decisiones más importantes cuando te vas a operar el pecho. No dudes en comentarle al doctor todas las dudas que tengas al respecto, para que juntos el Dr. Bonastre y tu seleccionéis la prótesis que mejor se vaya a adaptar a tu caso.

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